Nicolás de Cusa



La presente crestomatía es una recopilación -realizada por Marcelo Vásconez- de pasajes de tres autores:

* Ernst CASSIRER, Individuo y cosmos en la filosofía del Renacimiento, trad. A. Bixio, Buenos Aires, Emecé, 1951.

* Guillermo FRAILE, Historia de la Filosofía III: Del Humanismo a la Ilustración (siglos XV-XVIII), Madrid, BAC, 2ª ed., 1978.

* Heinz HEIMSOETH, La metafísica Moderna, trad. J. Gaos, Madrid, Revista de Occidente, 3ª ed. 1966.



[H24] Gravedad de la cuestión: por una parte, origen del universo solo en lo absolutamente perfecto (creación de la nada), y por otra, realidad del universo consistente en divisiones y escisiones, en oposiciones de valores y de esencias. [H25] Estos contrastes son despliegues de lo Absoluto uno, que es justamente la identidad y la complicatio de los contrarios.

[P, I2] ¿Cómo es Dios la raíz y causa de todos los demás entes? ¿Cómo puede lo que en su origen es uno, igual, ser raíz de pluralidad, desigualdad, división? La explicación del enigma estriba en reconocer la coincidencia de los opuestos en la raíz creadora. [P, I13] Monismo: doctrina que profesa un origen radical único de la realidad.

[P, I12] Dualismo: para dar cuenta de las oposiciones, los contrastes, las desarmonías, se invocan dos principios independientes entre sí.

Pero, si el principio del ser y del bien carece totalmente de no ser y de mal, y viceversa, ¿cómo se explica que puedan formarse zonas de lo real donde se encuentren copresentes ambos unidos?

[F158] Máxima aspiración: llegar a un punto en que todas las cosas opuestas que percibimos en la pluralidad del universo sensible se armonicen, concilien y unifiquen en la Unidad.

[P, I1] Nicolás se esfuerza por concebir a Dios de una manera que lo haga escapar cabalmente y de veras de cualquier finitud o circunscripción, situándolo allende cualquier linde. Para alcanzar ese propósito, trata de ver a Dios en una coincidencia de los opuestos radical.

[P, C310] La finitud impide la conyunción de los contradictorios. [P, I1] Lo limitado tendrá esto y no aquello.

[P, C308, n. 11] Sería desvirtuar a Dios, finitizarlo, el querer excluir de Él a uno de los opuestos. [P, C309] Infinito es aquello que carece de límite. Por la misma razón, no hay nada fuera del Infinito: toda realidad está en Él. [P, C311] Al rebasarse la alternatividad o exclusión mutua de los opuestos, rebásase toda limitación, toda barrera.

[P, P3] En Dios nada está ausente. Dios lo posee todo. [P, P5] Dios, causa de todo, de toda perfección e imperfección, debe contener o poseer lo que da.

[P, S588] La coincidencia de los opuestos es lo que la razón rehuye, y es aquello mismo que el intelecto postula como real o verdadero.

[C25] Todo conocimiento supone una comparación, que no es sino una medición. Pero si hay que medir los objetos, es preciso postular homogeneidad de los objetos. Lo absoluto está por encima de toda posibilidad de comparación y medición, y por lo tanto, está más allá de toda posibilidad de conocimiento.

[F168] Dios es inaccesible a la razón. [F169] Para llegar al Infinito, que está por encima de toda proporción, se requiere otra facultad superior, que es el intellectus.

[F170] Solamente cabe un conocimiento de Dios por conjetura. [P, S586] Conjetura es no saber sabiendo. [P, S580] Entender no entendiendo. [P, I2] Su carácter conjetural no va en desmedro de su valor cognoscitivo.

[C28] La docta ignorancia no implica el menor escepticismo. [C29] En efecto, aunque el principio de la docta ignorancia insiste en la imposibilidad de aprehender lo absoluto en cualquier forma de conocimiento racional, por otra parte demanda un nuevo modo de conocer y una nueva forma de conocimiento. El verdadero medio de su aprehensión es la visión intelectual, en la cual toda la contrariedad de las especies y géneros lógicos queda anulada.

[P, P14] Ofrécenos el Cardenal un filosofar que de ninguna manera renuncia a la racionalidad, que no se entrega a los furores de una mera exaltación mística, pero que conduce a una plus quam ratio. [P, P7] Es tarea del intelecto llegar hasta aquel plano de lo real en el cual los principios lógicos coinciden con sus negaciones. [P, P8] El intelecto avanza intellectualiter... per contradictoriorum copulationem (DC).

[P, S577] En tal intelección aparece el atisbo de una nueva lógica no aristotélica, en la que los principios de no contradicción y de tercio excluso vengan a la vez conservados y trascendidos. [P, S587] Cuenta el intelecto con la lógica y sus principios; tiene empero que trascenderlos; un trascenderlos que no consistirá en echarlos por la borda, en prescindir de ellos, sino en, a la vez, negarlos y afirmarlos.

[P, S582] Una es la lógica de lo finito, no contradictoria; otra la de lo infinito, que debe reconocer la coincidencia de los contradictorios.

[C27] La lógica de Aristóteles, que descansa sobre el principio de tercero excluido, se le presenta como una mera lógica de lo finito, que por lo tanto, debe renunciar a su pretensión de abarcar lo infinito. [C28] No obstante, debe de existir una posibilidad de pensar y conocer lo absoluto, pero ese pensar no debe apoyarse en la lógica tradicional. [C30] Exige un nuevo tipo de lógica matemática que no excluya la coincidencia de los contrarios sino que emplee esa coincidencia de lo máximo absoluto y de lo mínimo absoluto como principio permanente y como vehículo necesario del progreso del conocimiento.

[F167] «La secta aristotélica... cree que es herejía la coincidencia de los opuestos, cuya aceptación es el comienzo de la subida a la teología mística» ADI

[P, S589, n] La teología cusaniana es la copulativa, que se caracteriza por, a la vez, tanto afirmar copulativamente la conyunción de los opuestos (sí y no) como negar copulativamente cada uno de ellos (ni ... ni).

[F161] Expresa la relación entre Dios y el universo como totalidad mediante la fórmula complicatio-explicatio. Dios aparece como la concentración de la totalidad de las cosas posibles implícita en la unidad suprema (complicatio). Todos los posibles están precontenidos o implícitos en Dios como la pluralidad en la unidad. A su vez, el universo es el despliegue de Dios (explicatio), la explicitación de las cosas contenidas implícitamente en la unidad divina. Dios es [F165] la complicatio y el mundo la explicatio de Dios. [F162] Todas las cosas están complicadas en Dios, y Dios está explicado en todas las cosas. [F165] La creación divina es un despliegue de la esencia divina.

[F160] El universo es una teofanía divina. [H21] El universo es una autorrevelación de lo Absoluto. Cada uno de los seres y de las cosas es quasi infinitas finita aut deus creatus; su totalid, el universo, es Deus sensibilis. [H23] Nicolás mismo ha protestado enérgicamente contra la acusación de que su teoría de la explicatio Dei alberga el panteísmo.

[H28] «Nada hay en el Universo que... no se encuentra en ningún otro ser»

[P, C316] En la Docta Ignorantia y en el De coniecturis [P, S586]: cada ente posee cualquier determinación, sólo que según su propia manera. Un ser finito es un infinito finito. El hombre es deus humanus; el león será deus leoninus. A la inversa, Dios es hombre divino. Dios es también un árbol divino, y así para cualquier otra determinación finita: tiénelas Dios todas, pero a su modo, infinitamente.

[C60] Cristo es la legítima natura media, que comprende en una unidad lo finito y lo infinito. La naturaleza media debe necesariamente encerrar dentro de sí tanto lo superior como lo inferior en su totalidad, que comprenda íntegramente el universo con todas sus configuraciones posibles, y que las complique en sí. Así pues la naturaleza media se convierte en verdadero vínculo del todo. [C61] Cúmplese así plenamente la unión no sólo del hombre y Dios, sino también de Dios y toda la creación; la distancia que media entre ambos desaparece.

[C56] El ser de Dios sólo puede ser comprendido y visto en la infinita multiplicidad de los puntos de vista individuales.

[C47] Podrá no renunciarse a la multiplicidad de cultos y, tal vez, no parezca bien suprimirla. [C49] No existe ninguna religión, por inferior y despreciable que sea, que no encuentre una relativa justificación. Ni aún queda excluido el más acabado politeísmo, pues allí donde se adore a los dioses siempre estará supuesta la idea de lo divino.