La coincidencia de los opuestos en Dios
según Nicolás de Cusa
La presente crestomatía -realizada por Marcelo Vásconez- es una recopilación de pasajes de cuatro artículos de Lorenzo Peña:
* "La Igualdad intelectual como principio de lo múltiple en el pensamiento del Cusano"
* "Pluscuamracionalismo de Cusa: las contradicciones allende la contradicción", Actas del Primer Congreso español de filosofía medieval, Saragosa, 1990.
* "La superación de la lógica aristotélica en el pensamiento del Cusano", La Ciudad de Dios CCI/3 (sept-dic. 1988), pp. 573-98.
* "La concepción de Dios en la filosofía del Cardenal Nicolás de Cusa", Revista de la Universidad Católica 47 (Quito: 1987), pp. 301-28.
[P, I8] El principio de no contradicción no se está aplicando a este ámbito.
[P, I4] Cusa concibe a Dios siempre en una trialidad de facetas, que son la unidad, la igualdad y la conexión. Las tres facetas son realmente una sola realidad. Son Dios mismo. Aunque no puede asimilarse automáticamente a la divinidad sin más con la unidad, ni a la igualdad con el intelecto, ni a la conexión con la mente, la tríada de Dios, el intelecto y la mente refleja y reproduce, de algún modo, [P, I5] la propia trialidad interna de Dios.
[P, I10] En la unidad suprema los contradictorios no son contradictorios; en ella, ellos se dan siendo, en cada caso, el extremo inferior, no lo que de suyo es, sino el otro polo o extremo. Los opuestos ya no se oponen sino que uno de ellos queda absorbido sin residuo en el otro. [P, P13] Esa coincidencia de la contradicción y la no contradicción se realiza por transmutación de uno de los contradictorios (el menos perfecto) en el otro, sin pérdida de nada.
[P, I6] En la segunda unidad, los opuestos van a coincidir de otra manera: ambos extremos de la oposición se mantienen, sin que uno de ellos desaparezca absorbido sin reservas por el otro; los opuestos coinciden plenamente mas sin que uno desaparezca en el otro sin residuo. [P, I10] En la unidad intelectual no se requiere tal transmutación unilateral de un polo en el otro que hace perder, de alguna manera, el tenor del par de opuestos presentes. [P, P3] Trátase de una identidad de lo de suyo diverso.
[P, I7] En el ámbito del intelecto todo se halla igualado. Puesto que en el ámbito del intelecto, lo igual no es desigual a nada, sino que es igual a todo, resulta que en ese ámbito todo es igual. [P, C321] La Igualdad divina no puede ser desigual. No es, pues, desigual a nada. [P, C324] Sólo en esa Igualdad divina se da la coincidencia de los opuestos, pues sólo ella, por ser igual a secas, es igual a todo, y así iguala a los opuestos y los iguala a sí mismo. [P, P4] Las determinaciones, incluidas sus contrarias, están en Dios identificadas entre sí y con Él mismo. [P, I7] Es ésa la coincidencia de los opuestos propia de dicho ámbito. [P, I4] Omnia in Deo Deus. [P, I8] En la unidad del intelecto hállanse presentes sin merma de su particular tenor, de su contenido propio, todas las determinaciones.
La unidad intelectual es, pues, raíz y origen inmediatos de lo múltiple, porque es el ámbito en el que ya está precontenido todo lo múltiple en su positiva entidad, sin transmutación.
[P, S592] Coincidir es un no estar disjuntos. [P, S593] La coincidencia de los opuestos consiste en eso: en que los opuestos se unan; y en la medida en que lo hacen, no se oponen, no son opuestos; pero a la vez, sin embargo, sí son opuestos. Los opuestos en Dios no son contradictorios; pero también es verdad que sí son contradictorios. [P, P10] Contradicción en la que los extremos se encuentran, a la vez que contradictoriamente opuestos entre sí, unificados y por tanto compatibles, no opuestos. [P, P9] Los opuestos, por incompatibles que sean, hácense compatibles.
[P, P8] Si en Dios no se contradicen los contradictorios es porque, sin perder nada de su naturaleza, se encuentran en Él identificados entre sí. [P, P4] El que la coincidencia de los opuestos en Dios sea sin oposición estriba en que las imperfecciones en Dios, al estar identificadas con sus contrarios, no son en Él imperfecciones.
[P, P9] Ninguna determinación se da en Dios más que otra. [P, C321] Dios no es esto más que aquello, no es nunca esto y no lo otro.
[P, P11] A Dios no se le aplica una negación con verdad más que en la medida en que también se le aplica la afirmación por ella negada. [P, C310] En Dios y sólo en Él, la afirmación y la negación no se oponen. [P, S589] De lo infinito cabe con verdad afirmarlo todo y negarlo también todo.
[P, P8] En lo Infinito coinciden lo par y lo non, al igual que las líneas recta y curva.
[P, I14] En el ámbito de la inteligencia, no parecía que la unión de los opuestos tuviera que ser por grados, sino por ausencia de incompatibilidad entre ellos.
[P, I15] En el mundo de lo corpóreo y sensible la unión de los contrarios sólo puede darse a título de medidas diferentes: uno de los opuestos estará presente sólo en tanto en cuanto no lo esté el otro. [P, I16] Hasta en el mundo inferior hay una copresencia de contrarios en un mismo sujeto.